Durante la visita, Nacho les contó cómo fue el proceso de creación, de dónde obtiene su energía, cómo se conecta con el control y qué piezas lo componen. ¡Tiene cuatro motores!
También descubrieron que fue programado con el mismo programa que usamos en nuestras clases. Junto con Nacho, pensamos los comandos necesarios para que el robot pudiera desplazarse, mover su brazo y abrir y cerrar la pinza. ¡Incluso tuvimos la oportunidad de manejarlo!
Fue una experiencia enriquecedora que les permitió relacionar lo aprendido en clase con un proyecto real, despertar nuevas preguntas y descubrir todo lo que podemos crear cuando combinamos programación, creatividad y trabajo en equipo.
¡Gracias, Nacho, por compartir tu proyecto y contagiarnos las ganas de seguir explorando el mundo de la robótica!
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